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domingo, 4 de noviembre de 2012

Réquiem a un amigo: PADRE JESÚS MARÍA ARROYO CASTELLANOS


Fuiste llevado al país de la vida eterna

Tu morada desde ahora es el descanso

Tu vestido, la luz, donde el sol brilla sobre tu frente para siempre.

 

En tu vida formaste con nosotros, una familia comunitaria y de “amor”

Entre campesinos, obreros, urbanos e indígenas

Fuiste siempre sincero, sencillo, de fe y obra.

 

Es así que poco apoco con tu ejemplo nos fuiste transformando

Y fuimos aprendiendo de ti, las cosas buenas que sembraste.

Nos enseñaste a ser solidarios, caminando siempre junto al inválido,

Dando la mano al ciego y ayudando al que muere abandonado.

 

Hoy sólo nos queda tu recuerdo y tu Resurrección está entre nosotros

En nuestras luchas y fracasos, en nuestras dificultades y pruebas,

Estarás con nosotros en las tristezas,

Para comunicarnos el entusiasmo de tu alegría.

 

Por siempre y para siempre, tu amiga fiel,

Betsy Cobeña

Lago Agrio, 3 de julio de 2012

viernes, 31 de agosto de 2012

"Do not stand at my grave and cry, I am not there... I did not die..."

Son dos meses ya y sin darme cuenta siento de nuevo lágrimas rodar por mis mejillas involuntariamente, mientras mis ojos siguen buscando la sonrisa tierna y paternal del Maestro y Amigo en el lugar de siempre. Y es entonces que en mi interior vuelvo a escuchar sus palabras llenas de Amor, llenas de" sustancia y no de viento", allí donde solo pocos llegan y con infinita dulzura tocan, restauran y siembran. Pocos, si, de aquellos que son perseguidos por amar a sus ovejas, por conocerlas y cuidar de ellas, por sacrificarse por ellas, en lugar de solo pretender dirigir con arrogancia rebaños desconocidos.
 
Quizás no recorrí muchos caminos a su lado (todos los que hubiera querido) pero de su mano descubrí caminos desconocidos en el fondo de mi corazón. Quizás no llegamos a escribir ni concretar tantos y tantos sueños, pero bien supo imprimir junto a las Teres y San Juan de la Cruz las letras más bellas en el libro de mi vida. Tal vez no llegó a enseñarme a construir andamios, pero edificó y consolidó con maestría la fortaleza espiritual de mi alma. Si, quedaron tantas preguntas sin respuestas, tanto por aprender, tanto por crecer, tanto por hacer...
 
Estos días estuve contemplando sus árboles, su río, sus caminos, su gente y volví a extrañar de nuevo su abrazo enorme y cálido, pero de pronto su Luz y su Alegría inundaron con fuerza lo profundo de mi ser. Y al cerrar mis ojos pude escuchar su voz repitiendo que "Dios nos dio la vida para ser felices, inmensamente felices!!" y comprendí que más allá de cualquier entendimiento, la esencia de Padre Jesús simplemente está viva, está aquí, sigue aquí y sigue vivo! En esa felicidad infinita que nos transmitió y nos transmite, en cada recuerdo, en cada memoria, en cada corazón. En cada vida que tocó e iluminó. En todo lo que significó Jesús Arroyo, el misionero íntegro, valiente, humano. Porque así como Jesús el Señor no murió, el Amor nunca muere, y Jesús Arroyo fue, es y será siempre Amor.
 
Gracias infinitas Señor por el honor, el privilegio y la bendición de haber recibido en nuestro pequeñito Ecuador al hermoso regalo de vida que fue Padre Jesús Arroyo.
 
María Fernanda Hidalgo Ayala
 
"Do not stand at my grave and weep,
I am not there... I do not sleep.
I am the thousand winds that blow...
I am the diamond glints on snow...
I am the sunlight on ripened grain...
I am the gentle autumn rain.
When you waken in the morning's hush,
I am the swift uplifting rush
Of gentle birds in circling flight...
I am the soft star that shines at night.
Do not stand at my grave and cry—
I am not there... I did not die..."

viernes, 17 de agosto de 2012

EN RECUERDO DEL HERMANO Y AMIGO JESÚS ARROYO


No podemos recordar a Jesús Arroyo solo. No podemos separarlo de sus hermanos carmelitas descalzos, nos resulta imposible verlo aislado, sin la referencia de la Iglesia San Miguel de Sucumbíos, de Mons. Gonzalo López Marañón y sin la cercanía de Pablo Gallego, Juan Berdonces, Juanito Cantero, José Setién, los sacerdotes diocesanos Edgar Pinos, Pablo Torres, Raúl Ushca, los religiosos y religiosas y los/as misioneros/as laicos/as Teresa Escuín, Cruz Félez, Magdalena, Teresa Toribio, Germán Senosiaín, los hermanos de las Comunidades para la Iglesia y el Mundo (COIM), los animadores/as, los ministerios laicales  y tantas otras personas que han ayudado en el caminar de ISAMIS.

Y es que en ISAMIS con Mons. Gonzalo López Marañón, los carmelitas descalzos, los sacerdotes diocesanos, los/as otros/as religiosos/as y laicos/as comprometidos/as hemos vivido un período en el que hemos sentido la promesa y nuestra pequeña realidad de lucha y esperanza. Con su entrega y ejemplo hemos entendido que el pastoreo es un servicio y no una imposición, que  no creían que evangelizar sea mandar y, mucho menos, dominar, sino "dar la vida por las ovejas" (Jn 10,11).      

¿Qué se puede escribir entonces en memoria del hermano y amigo Jesús Arroyo, sobre todo cuando aún no se termina de asimilar que ya no estará más con nosotros, cuando se le siente vivo y presente, cuando se espera que en cualquier momento regrese a continuar las conversaciones y las acciones que quedaron iniciadas y sin concluir?

¿Cómo expresar el afecto, la sinceridad, la acogida, la fe profunda,  la esperanza y confianza en Dios, el amor a Cristo y los hermanos, especialmente de Sucumbíos, que sentía y transmitía Jesús en sus palabras y acciones?

Ciertamente es difícil hacerlo y por ello nos limitaremos a dar un testimonio que, por ser subjetivo, no puede menos de ser parcial y limitado.

De Jesús recordamos su mirada profunda, sus manos grandes que se tendían con franqueza y amistad, su sonrisa clara que estallaba en carcajada en cualquier momento, su abrazo fraterno, su claridad de ideas, su calma que brotaba de una paz interior que ni las peores contrariedades podían turbar.

Misionero de a pie, de mochila, gorra y botas de caucho, caminante permanente del verde mar de la selva amazónica. La imagen de Jesús caminando por los barrios de Lago Agrio, por la selva en visita constante a las comunidades indígenas es el reflejo de su compromiso por los/as más pobres y olvidados y de su caminar junto a ellos/as.  

Sacerdote y carmelita de una sola pieza. Ahora que muchos sacerdotes tienen como principal preocupación el hacer presente su dignidad y autoridad sacerdotal, debemos decir que Jesús las ejercía sin estridencia ni aspavientos, de forma natural con la cercanía, el amor y el servicio a los hermanos que, a ejemplo del Buen Pastor, se esforzaba día a día por ser puerta de entrada y dar cabida a todas las personas. Nadie en Sucumbíos preguntaba  dónde estaba el hábito de Jesús, su persona era el hábito y el espíritu del Carmelo.

Queremos ahora recordar 4 imágenes de la vida de Jesús que nos completan su personalidad:
 
La espiritualidad y pastoral de Jesús Arroyo
Hemos tenido la suerte de escuchar algunas reflexiones y meditaciones de Jesús y, si como dice el evangelio, “de lo que hay en el corazón habla la boca”, Jesús tenía siempre cono referencia la Palabra de Dios, el Evangelio de Cristo como buena noticia para todas las personas y, de manera especial, para los más pobres.

Junto al Evangelio se reconocía la espiritualidad propia del Carmelo Descalzo, la Virgen del Carmen, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y Santa Teresita. No hay duda que la espiritualidad carmelitana era parte integrante de su ser.

¿Y en el campo pastoral? Su guía era el Concilio Vaticano II y los documentos de las conferencias episcopales latinoamericanas de Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida. Con estas referencias fue uno de los principales impulsores de los sucesivos proyectos de  planificación pastoral  de ISAMIS, de una iglesia que siempre quiso caminar con dos pies: la fe vivida en las comunidades, en los movimientos, en los/as animadores/as y en los ministerios eclesiales y laicales y el compromiso social a través de las organizaciones populares.

Concebía una iglesia comunidad de comunidades, abierta, misionera y comprometida con los hombres y mujeres de nuestro tiempo.     


Su presencia en las comunidades.
Con la sencillez del caminante, Jesús llegaba a nuestra comunidad para presidir una reunión o celebrar la eucaristía en honor de Nuestra Madre la Virgen del Cisne. De sus labios y boca brotaba la Palabra de Dios de forma clara y sencilla, como fuente de fe, esperanza y compromiso. Nos invitaba a acercarnos al altar a compartir el Cuerpo del Señor y a compartir la vida con sus alegrías y tristezas, a comprometernos en la lucha por una sociedad más justa y fraterna.

La liturgia viva, la reflexión comunitaria, la celebración festiva de los sacramentos, la fe en Cristo Resucitado y en la Mamita Virgen se hacían presentes en nuestras  vidas con la sencillez de niños que se sienten amados y acogidos por Dios.

No creía era necesario recurrir a trucos de  funambulista, parafernalia rimbombante u oropeles llamativos, para él la fe se debía expresar de forma cálida e íntima en el seno de la comunidad cristiana.

En la acción y compromiso social.
La acción social de ISAMIS y de Jesús es inseparable de su trabajo de evangelización. El apoyo a la creación y formación de organizaciones populares ha sido y es una de las acciones principales del vicariato. Los programas sociales de ISAMIS a favor de los/as niños/as y adolescentes sin hogar, en el campo de la educación, de la salud, del desarrollo sostenible, de los derechos humanos  eran parte constitutiva de la pastoral del Vicariato de Sucumbíos. Jesús sentía una especial cercanía con las organizaciones populares, con sus luchas, propuestas y reivindicaciones. 

Un hecho concreto:

El 12 de octubre de 1992 con motivo del aniversario de los 500 años de la invasión de América las comunidades indígenas de Sucumbíos decidieron bloquear las vías para impedir la circulación terrestre. Las mujeres de la Comuna Kichwa 5 de Agosto junto con sus hijos e hijas pequeños se posicionaron en las cercanías de Lago Agrio, poniendo, como mínimo obstáculo, unos pequeños palos. Un petrolero borracho arremetió contra la pequeña barricada y atropelló a las mujeres y sus niños/as, murieron 3 mujeres y 3 niños en el acto, pero las mujeres heridas y sus niños fueron 12, muchos/as de gravedad. Al recibir la noticia fuimos con Jesús al hospital donde vimos que no estaban recibiendo la atención requerida por la falta de medios y que muchas de las heridas merecían un tratamiento especializado que no era posible en Lago Agrio. Inmediatamente nos dirigimos al campamento de Petroecuador (Petroamazonas, en ese tiempo) y exigimos la venida del pequeño avión de la compañía estatal para trasladar a Quito a las personas más graves; a fuerza de insistir y de presionar a las autoridades, logramos que el avión sirviera de ambulancia aérea en esta emergencia para 8 personas. Lamentablemente en Quito falleció una joven mujer indígena más, pero el resto pudo salvarse. Y es que para Jesús la vida era la principal prioridad que debía defenderse por encima de todo.

Jesús y la resistencia ante el abuso de Los Heraldos
La llegada de los Heraldos del Evangelio supuso una ruptura violenta y agresiva contra lo que había sido la pastoral y la vida de ISAMIS. Los Heraldos del Evangelio eran un error y un horror. En Sucumbíos las personas de las comunidades y los que habíamos participado de la experiencia de ISAMIS no nos pudimos enseñar a sus modos y maneras, nos dolían enormemente sus ademanes rígidos, sectarios y prepotentes; no podíamos aguantar su talante para-militar, su lucimiento de capas, trono, cetro y corona, en vez de sandalias, amor, sudor y cayado. Nos dolían sus agresiones, calumnias y su afán por destruir todo lo edificado a lo largo de tantos años de lucha y esfuerzo. No era justo, no era evangélico, ni siquiera era aceptable  humanamente.

Desde Sucumbíos y, tras la expulsión de los carmelitas, desde Quito Jesús animó la resistencia ante esta agresión que, al final, fue reconocida como un error por la propia Conferencia Episcopal Ecuatoriana y el estado, que terminaron pidiendo a los Heraldos que se retiraran de Sucumbíos.

Para Jesús lo más importante era que las comunidades y las organizaciones populares siguieran vivas. En los momentos más duros que hemos vivido en el último año y medio Jesús nos decía: “Tenemos que seguir adelante, debemos seguir caminando, defender a ISAMIS es ser fieles al Señor, es un servicio a la Iglesia y al pueblo de Sucumbíos”.  Tenía muy claro que con la salida de Monseñor Gonzalo las cosas no iban a ser igual, pero siempre mantuvo la confianza en las comunidades, en los movimientos eclesiales y en las organizaciones populares y en su capacidad para continuar adelante.

Veía con gran esperanza el camino de reconciliación iniciado con el ayuno de Mons. Gonzalo y seguido con valentía por Mons. Paolo Mietto; creía que, a pesar de las dificultades, era posible recuperar la unidad, conciliando las diferencias en la construcción de una Iglesia Viva y Misionera.
  
Nuestro hermano y amigo Jesús Arroyo nos ha dejado, lo recordamos con la esperanza que nos viene del Jesús Vivo, del Padre Dios  y del Espíritu Vivificador.  Su vida ha sido un regalo del Señor y como tal agradecemos su amistad, testimonio y entrega, como un don que se dio hasta el final.

El P. Jesús vive ahora en Dios, en las comunidades y en las organizaciones, camina junto a nosotros y nosotras y, por eso, no  podemos detenernos. Nos ha dejado su mochila, su rosario y la Palabra del Señor, que eran su único equipaje para caminar por la selva en sus permanentes visitas a las comunidades indígenas, las campesinas, los barrios pobres, con las mujeres y los jóvenes; grupos de vida a las que tanto amaba. 

Nos llama e invita a recoger su mochila, a ponernos de nuevo las botas de caucho y con las únicas armas de la  Palabra de Dios, con la fe, la esperanza y el amor, seguir  el camino. Los que lo hemos conocido y amamos a la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos seguimos caminando con dolor por su pérdida, pero convencidos de que estamos construyendo el Reino de Dios.

Tenemos la seguridad de que el P. Jesús nos acompaña. 


Xabier Villaverde

martes, 7 de agosto de 2012

Su partida ensombrece mi alma.

 
Ciertamente hablar sobre el Hermano, el Amigo, el Líder, el pana, el parcero, el más cercano entre los cercanos que se nos adelantó a la vida luminosa, me resulta complicado, difícil, doloroso, triste. El día de su viaje a España, nos despedimos para volver a vernos. Que misterio. Eso sí, nos reímos hasta ese día, frente a Santa Teresita, en Quito, tomándonos el consabido tinto, expreso claro está, fuerte como fuerte es nuestro Jesús Arroyo, el luchador, el emprendedor, el soñador, el travieso, el integro, el noble, el solidario, el misionero, el leal, …..

Cuando el Vini me comentó que está en proceso publicar un libro sobre el paso del Jesús por nuestra tierra, me emocioné mucho. Es lo menos que podemos hacer para que los que nos sigan en este camino de amor hacía los Hermanos pobres, donde estos se encuentren. Es necesario dejar su testimonio de este descomplicado Hermano Carmelita que con Amor y Sabiduría, marcó distancia de la iglesia oficial sobre la valoración de ese oprobioso régimen económico en que vive la jerarquía romana. Jesús vivió siempre lo social, esa doctrina que surgió a partir del Concilio Vaticano II. Le marcó dentro de lo religioso, la ética, viviendo intensamente como nuestros Hermanos Shuaras y Ashuaras, los kichuas, los secoyas, los pobres de Sucumbíos y del país. Ahí caminábamos por la Lucha de los Pobres, la Bota, el Comité del Pueblo, en fin, muchos rincones de Quito, llevando la Palabra del Dios de los Pobres.     

Era en lo que con Jesús el compromiso compartido. Si habían circunstancias cambiantes (como de hecho los hay: los fatídicos defensores de los heraldos paramilitares que están en la Conferencia Episcopal y la nunciatura), nos acompañábamos con religiosos y seglares comprometidos para no quedarnos solos ya que nos tocaba vivir nosotros antes que nadie lo que es la lealtad para con la opción de los pobres. Esta es una virtud que el Jesús nos desarrolló en nuestra conciencia. Sin duda alguna, era una persona indudablemente más evolucionada. Un Maestro!! 
 
Sentía tener una obligación para con los demás. Defendía inteligentemente en lo que creía, en lo que creemos. Lograba llevar la amistad a una etapa cada vez más profunda. En él no existía lo superficial, lo liviano (ni las colas light le gustaban) Todo lo asumía con profundo respeto, seriamente, sin ambages. Todo compromiso lo asumía con alegría, con entusiasmo, con profundidad. Era notable!!

¿Cuál era la llave de su éxito en sus emprendimientos?: la LEALTAD. Valor nada fácil de encontrar, pero en el Jesús era un don que nuestro Dios le concedió. Nunca abandonó a los abandonados, a los pobres. Era su razón de vida. Todos confiábamos en él. Lo amábamos y lo disfrutábamos. La lealtad siempre fue mutua. Es eso lo que nos permitió desarrollar una amistad profunda y sencilla. La LEALTAD.  (Así mismo para la mujer amada) La lealtad es amor bondadoso en acción. La lealtad es potenciada por la energía que viene hacia nuestro cuerpo al cuidar nuestras actitudes y pensamientos. La lealtad desarrolla nuestra alma en conciencia, transformándonos en la creación más hermosa posible de un ser humano. Eso y más, mucho más, era nuestro buen Hermano Jesús, responsable, honesto, respetuoso y demás virtudes que surgen de lo profundo, de lo cotidiano.

Su partida ensombrece mi alma.

Bernardo Moscoso

lunes, 6 de agosto de 2012

Gracias, querido Jesús Arroyo [Tony el Suizo]

Indonesia, 01. Julio 2012

Aquí en la lejana Asia me he enterado hoy de la despedida de nuestro querido hermano Jesús. No esla primera vez que Jesús y yo nos despedimos, y ojalá por ello sea un poco menos doloroso.

Mi nombre es Toni el Suizo, y soy un puentero de los pobres. Comencé mi largo camino en Lago Agrio, después del terremoto en 1987, a la edad de 19 años.

Hoy, 25 años más tarde existen ya 570 puentes colgantes para un millón y medio de campesinos pobres y valientes. Son campesinos musulmanes aquí en Indonesia, budistas en Birmania, Camboya y Laos, y cristianos en Ecuador y América Latina. Pero el amor es el mismo, y el sacrificio también.

Este servicio tuvo un buen comienzo gracias al ejemplo de amor y sacrificio que me dieron allá en Lago Agrio este mismo Jesús Arroyo, el Obispo Gonzalo, y los hermanos y las hermanas de la Misión.

Comenzaron por darme posada, alimento, amistad y música. Y cuando enfermo de la malaria - no una vez sino dos - fueron ellos quienes me pusieron de pie de nuevo.

Fueron ellos quienes en su internado y en su colegio educaron a mi fiel colega soldador Walter Yánez. En 1992, al salir de Lago Agrio hacia el resto del Ecuador, escuchamos en la radio de nuestro viejo camioncito las siguientes palabras de Jesús, al micrófono de su querida Radio Sucumbíos.  Palabras que me han acompañado ya 20 años. Hasta aquí, en las afueras de Jakarta en Indonesia.
Gracias de todo corazón, querido hermano y amigo Jesús!

Tony

+++++++++++++++++++++++++++++++
Despedida Lago Agrio 1992 Tony El Suizo
[AUDIO]

viernes, 3 de agosto de 2012

Agradecimiento de la Unidad de Transplantes de Burgos

Hola a todos, 

Qué tal estáis,? Bueno, de nuevo aquí me tenéis para compartir con vosotros esta carta que nos han enviado de la Unidad de Trasplantes de Burgos.

Os pongo también las letras que me ha enviado mi hermano Raúl:

“Mi querida hermana, que bonito y que feliz me siento de poder confirmar que nuestro tío en su último acto siguió “sembrando vida” como dice el lema de Isamis. Es todo un lujo haber tenido un tío así de generoso que hasta en su último suspiro siempre pensó en los demás, y que feliz estará allá con el Padre viendo su última obra.

Lo dicho, esto no es sino un mensaje de él para todos nosotros, sigue presente allá por donde vayamos y siempre nos recordará en cada pobre, en cada niño, en cada persona que nos crucemos en la calle, porque su espíritu es infinito y así nos lo está demostrando.
Un fuerte abrazo de tu hermano”.

Y uniéndome a sus palabras, simplemente me queda deciros hasta pronto. Que todo os vaya muy bien o como decía Jesús “que os atropelle la felicidad”.

Un abrazo enorme y besos mil, siempre vuestra, Susi

Jefa de Sección de Promoción Deportiva
Subdirección General de Promoción Deportiva y D.P.
Consejo Superior de Deportes
Tfno: 915896931

Fax: 915896760
E-mail: susana.perez@csd.gob.es

lunes, 30 de julio de 2012

SOÑÉ QUE TÚ ME LLEVABAS



Soñé que Tú me llevabas
por una blanca vereda
en medio del campo verde
hacia el azul de la sierra
hacia los montes azules
una mañana serena.

Sentí Tu mano en la mía
Tu mano de compañero
Tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva
como una campana virgen
de un alba de primavera
Eran Tu Voz y tu Mano
ensueños tan verdaderos

¡Y  la esperanza quién sabe
lo que se trae la tierra!

Soñé que Tú me llevabas
Amancio Prada

               
La experiencia de Resucitado de Jesús Arroyo está sintiéndose como el eco suave que escuchara Elías en medio de la persecución y la nada. Hemos soñado que Dios mismo nos lleva como la voz de una niña a nuestro oído. Nada ni nadie nos podrá quitar esta sencilla certeza. Por eso también decimos: ¿la esperanza? ¡Quién sabe lo que se trae la tierra! Por ahora, nos fortalecemos y resistimos en la cotidiana vida. Por ahora, cargamos con el sufrimiento de tantas ausencias. Por ahora, nos solidarizamos con toda persona capaz de lágrimas. Y seguimos soñando que Tú nos llevas.

lunes, 23 de julio de 2012

CARTA DE SOLIDARIDAD DE LAS CEBs NACIONAL


Quito, 21 de Julio de 2012

A los hermanos y hermanas de ISAMIS;

Los Coordinadores de las Comunidades Eclesiales de Base, reunidos en Quito a nombre de todas las comunidades tenemos a bien hacer llegar nuestra más sentida nota de pesar por haber llamado a la presencia de nuestro Dios al P. Jesús Arroyo; que sirvió durante 41 años en este rincón patrio de San Miguel de Sucumbíos, de igual manera a los  hermanos de la comunidad de Carmelitas descalzos.

Su espíritu y su ministerio continúan presente fortaleciendo el caminar de la iglesia liberadora, por la que tanto luchó y dio testimonio de su fidelidad inquebrantable al evangelio.

“Entonces Jesús dijo: ha llegado la hora de que sea glorificado el  Hijo del hombre, en verdad les digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda solo, pero si muere  da mucho fruto” Jn 12, 23-24

Abrazamos y animamos a ISAMIS  a continuar en el caminar, como nos han ido dando testimonio, de esta iglesia que tanto amó y defendió  nuestro querido pastor y hermano Jesús Arroyo.

Fraternalmente,

COMUNIDADES  ECLESIALES DE BASE – CEBs, DEL ECUADOR


lunes, 16 de julio de 2012

Entrevistas al P. Jesús Arroyo

BUEN DÍA HNOS. DE LA FAMILIA DEL CARMELO: SOY XIMENA SALAS, MISIONERA LAICA, ECUATORIANA. HACE UN AÑO EMPECÉ A REALIZAR UN TRABAJO DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA CONTRIBUCIÓN DE LAS MUJERES A LA IGLESIA DE SUCUMBÍOS Y COMO YA HABÍA TENIDO REFERENCIAS DEL VALIOSO APORTE DEL P. JESÚS ARROYO A ISAMIS DURANTE MI ESTANCIA ANTERIOR EN ESA IGLESIA; ME ACERQUÉ A ÉL PARA PEDIRLE QUE ME COLABORARA EN EL TRABAJO EN CUESTIÓN. ÉL MUY GNEROSAMENTE, ME BRINDÓ SU TIEMPO DURANTE VARIAS VECES QUE ME ACERQUÉ AL TEMPLO DE STA. TERESITA EN QUITO. ME FACILITÓ TANTO BIBLIOGRAFÍA ESCRITA COMO VARIOS APORTES DE FORMA VERBAL. DE TODO AQUELLO, CUENTO CON DOS ENTREVISTAS GRABADAS EN CASSETTES, LAS CUALES LAS TRANSCRIBÍ PARA TABULARLAS JUNTO CON OTRAS 39 DE OTRAS PERSONAS QUE ENTREVISTÉ PARA MI TRABAJO.

ESAS ENTREVISTAS ME PERMITO ENVIÉRSELAS A UDS. PUES CREO QUE ES UN MATERIAL VALIOSO SOBRE SU PENSAMIENTO REFERENTE AL PROYECTO DE SUCUMBÍOS Y AL TRABAJO DE LAS MUJERES EN ESA IGLESIA Y EN GENERAL EN TODA LA IGLESIA CATÓLICA, LAMENTABLEMENTE EN UN SEGMENTO PEQUEÑO DE LA PRIMERA PARTE, EL CASSETT ESTÁ BORROSO Y ALGUNAS PALABRAS Y FRASES NO SE DISTINGUEN, POR ESO LO PONGO EN PUNTOS SUSPENSIVOS.

EN TODAS LAS ENTREVISTAS QUE  REALICÉ AL P. JESÚS, PUDE VISLUMBRAR UNA MENTE LÚCIDA, UNA VISIÓN GLOBAL Y CLARA DE LO QUE ERA ISAMIS, PUDE DARME CUENTA DE QUE ERA UN APASIONADO DE SUCUMBÍOS, PUES LE ERA AGRADABLE HABLAR DE TODO LO REFERENTE A ESA IGLESIA. CONSIDERO QUE FUE UN GRAN APORTE A MI TRABAJO, AUNQUE ÉL ME PIDIÓ QUE EN LO POSIBLE NO HICIERA CONSTAR SU NOMBRE, DADAS LAS CIRCUNSTANCIAS. ANTES DE SU VIAJE A ESPAÑA LE DEJÉ TODO EL MATERIAL QUE ME PRESTÓ Y JUNTO A ELLO UN EJEMPLAR DE MI TESIS, QUE NO SÉ SI ALCANZÓ A LEERLA. ESPERO QUE LES SIRVA EL ARCHIVO QUE ADJUNTO. EL MATERIAL GRABADO CUANDO NECESITEN ESTÁ A SU DISPOSICIÓN. DOY GRACIAS A DIOS POR LA VIDA DEL P. JESÚS. ATTE.: XIMENA. 

viernes, 13 de julio de 2012

Testimonio sobre el P. Jesús Arroyo

Soy el Hno. Walter Eras López de la Congregación de los Hermanos Maristas.

Conocí al P. Jesús Arroyo desde Mayo de 1999, al formar parte del equipo Misionero EPI Aguarico, ubicado en el Km 20 de la vía a Quito. El vivía en el Epi Centro. (EPI Equipo de Pastoral Indígena)

El P. Jesús Arroyo era una persona sencilla, cercana, muy alegre, muy jovial, era el que ponía la alegría en los diferentes encuentros  comunitarios que teníamos. El P. Jesús tenía una fe y confianza en Dios muy profunda. Se le veía muy feliz viviendo su vocación. Siempre repetía el dicho “que les atropelle la felicidad”. Siempre fue un buen Pastor y este don fue reconocido al integrar  la terna para la designación de nuevo Obispo de Sucumbíos en reemplazo de Mons. Gonzalo.

Defendía a capa y espada los momentos comunitarios. En cierta ocasión en una reunión de los equipos misioneros de la pastoral indígena, estábamos discutiendo la conveniencia de reunirnos cada dos meses en vez de mensualmente, el P. Jesús intervino y nos dio un sermón de vida comunitaria y de equipo, decía que no es posible formar un equipo de pastoral indígena si no teníamos reuniones más frecuentes  y nos alejaríamos de uno de los objetivos de ISAMIS la formación de la iglesia comunidad. No se puede hablar de comunidad si sus miembros  no se reúnen para dialogar, orar  y reflexionar juntos.

El P. Jesús vivía de manera muy sencilla, con lo mínimo necesario y muy cercano a la gente.  Cuando alguien llegaba a la comunidad del EPI Centro siempre era acogido  con amabilidad, invitando a servirse un café o cualquier bebida refrescante.

El P. Jesús se preocupó por crear material para la catequesis de las comunidades indígenas, adaptando los textos a la realidad de las etnias con las cuales trabajó (kichwas y Shuars). También se preocupó por ayudar a las comunidades indígenas en el desarrollo social y de salud para lo cual conseguía fondos para ayudar a solventar los problemas más apremiantes de las comunidades.

El P. Jesús era una persona muy ordenada y cuidadosa, le gustaba hacer las cosas bien y le gustaba que toda actividad que realizara la pastoral indígena quedara registrada y documentada, de manera que si alguien nuevo se integraba al trabajo pastoral no tenga que empezar de cero sino que al leer el trabajo realizado continuara el trabajo hecho por su predecesor.

El P. Jesús caminó miles de kilómetros  para llevar el mensaje de Jesús a las comunidades, pues a la mayoría de comunidades que él visitaba no entraban vehículos ni se podía ir por canoa, había que entrar caminando y consciente de esta realidad  ayudó a algunas comunidades a empalizar los caminos en medio de la selva.

Recuerdo que en Julio del 99  consiguió  una ayuda para construir un camino entablado de 1000 metros sobre un pantano en la comunidad shuar de Taikiua. En la ejecución del proyecto estuvo trabajando codo a codo con la comunidad y  los 6 voluntarios españoles de los Hermanos de la Sagrada Familia que auspiciaban el proyecto.

En fin el P. Jesús Arroyo me deja un recuerdo y un testimonio de vida muy grande que me gustaría imitar con la gracia de Dios.
Nueva Loja, 12 de julio de 2012
Hno. Walter Eras López

miércoles, 11 de julio de 2012

Conocí al Padre Jesús Arroyo cuando trabajaba en la Misión de Sucumbíos

Me llamó la tención su actitud cercana, su fraternidad, su sencillez. Llegaba a la gente de forma amable y con lenguaje sencillo. Era apreciado de todo el mundo especialmente de los más pobres. Su sentido del humor y su respeto por los demás le ganó el aprecio de sus compañeros. responsable, estudioso y muy carmelita en su vida. Misericordioso.

Con mucho gusto les envío esta síntesis del recuerdo que me dejó este sacerdote extraordinario, espero conocer el libro que saquen. Hna. Eva Julia Sastoque P- CM