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domingo, 4 de noviembre de 2012

Réquiem a un amigo: PADRE JESÚS MARÍA ARROYO CASTELLANOS


Fuiste llevado al país de la vida eterna

Tu morada desde ahora es el descanso

Tu vestido, la luz, donde el sol brilla sobre tu frente para siempre.

 

En tu vida formaste con nosotros, una familia comunitaria y de “amor”

Entre campesinos, obreros, urbanos e indígenas

Fuiste siempre sincero, sencillo, de fe y obra.

 

Es así que poco apoco con tu ejemplo nos fuiste transformando

Y fuimos aprendiendo de ti, las cosas buenas que sembraste.

Nos enseñaste a ser solidarios, caminando siempre junto al inválido,

Dando la mano al ciego y ayudando al que muere abandonado.

 

Hoy sólo nos queda tu recuerdo y tu Resurrección está entre nosotros

En nuestras luchas y fracasos, en nuestras dificultades y pruebas,

Estarás con nosotros en las tristezas,

Para comunicarnos el entusiasmo de tu alegría.

 

Por siempre y para siempre, tu amiga fiel,

Betsy Cobeña

Lago Agrio, 3 de julio de 2012

jueves, 6 de septiembre de 2012

SIEMPRE EN MI CORAZÓN

Con gran pena, dolor y tristeza doy gracias a Dios por haber tenido un tío como tú.

En mi corta pero intensa relación contigo he aprendido a quererte y tener auténtica admiración por ti. 

Echaré de menos tu voz y tu presencia, tus experiencias en aquellas tierras lejanas, la inquietud de tu próxima llegada, los ánimos para que siga estudiando y tus consejos.

Te pido que desde el Cielo cuides a mi abuela (Nieves) para que pueda afrontar esta nueva etapa sin ti, a mi padre, al tío Toño y a todos tus sobrinos y resobrinos. 

Me despido de ti sabiendo que siempre estarás en mi corazón y yo en el tuyo.
Te recordaré siempre
Álvaro
Y Cuida también a tus Hermanos Carmelitas para que continúen tu labor.

viernes, 31 de agosto de 2012

"Do not stand at my grave and cry, I am not there... I did not die..."

Son dos meses ya y sin darme cuenta siento de nuevo lágrimas rodar por mis mejillas involuntariamente, mientras mis ojos siguen buscando la sonrisa tierna y paternal del Maestro y Amigo en el lugar de siempre. Y es entonces que en mi interior vuelvo a escuchar sus palabras llenas de Amor, llenas de" sustancia y no de viento", allí donde solo pocos llegan y con infinita dulzura tocan, restauran y siembran. Pocos, si, de aquellos que son perseguidos por amar a sus ovejas, por conocerlas y cuidar de ellas, por sacrificarse por ellas, en lugar de solo pretender dirigir con arrogancia rebaños desconocidos.
 
Quizás no recorrí muchos caminos a su lado (todos los que hubiera querido) pero de su mano descubrí caminos desconocidos en el fondo de mi corazón. Quizás no llegamos a escribir ni concretar tantos y tantos sueños, pero bien supo imprimir junto a las Teres y San Juan de la Cruz las letras más bellas en el libro de mi vida. Tal vez no llegó a enseñarme a construir andamios, pero edificó y consolidó con maestría la fortaleza espiritual de mi alma. Si, quedaron tantas preguntas sin respuestas, tanto por aprender, tanto por crecer, tanto por hacer...
 
Estos días estuve contemplando sus árboles, su río, sus caminos, su gente y volví a extrañar de nuevo su abrazo enorme y cálido, pero de pronto su Luz y su Alegría inundaron con fuerza lo profundo de mi ser. Y al cerrar mis ojos pude escuchar su voz repitiendo que "Dios nos dio la vida para ser felices, inmensamente felices!!" y comprendí que más allá de cualquier entendimiento, la esencia de Padre Jesús simplemente está viva, está aquí, sigue aquí y sigue vivo! En esa felicidad infinita que nos transmitió y nos transmite, en cada recuerdo, en cada memoria, en cada corazón. En cada vida que tocó e iluminó. En todo lo que significó Jesús Arroyo, el misionero íntegro, valiente, humano. Porque así como Jesús el Señor no murió, el Amor nunca muere, y Jesús Arroyo fue, es y será siempre Amor.
 
Gracias infinitas Señor por el honor, el privilegio y la bendición de haber recibido en nuestro pequeñito Ecuador al hermoso regalo de vida que fue Padre Jesús Arroyo.
 
María Fernanda Hidalgo Ayala
 
"Do not stand at my grave and weep,
I am not there... I do not sleep.
I am the thousand winds that blow...
I am the diamond glints on snow...
I am the sunlight on ripened grain...
I am the gentle autumn rain.
When you waken in the morning's hush,
I am the swift uplifting rush
Of gentle birds in circling flight...
I am the soft star that shines at night.
Do not stand at my grave and cry—
I am not there... I did not die..."

lunes, 27 de agosto de 2012

"Él está con nosotros ¿quién contra nosotros?"

Y la vida se impone, la definitiva... la plenitud se va haciendo claridad en la vida del Arroyo, cada vez más sorprendido como solía hacerlo entre nosotros, ante las pequeñas cosas que nos rodean... cuánto más ante la plenitud de Dios en su vida... Ya te veo hermano "como un niño pequeño en manos de su Padre" así dice el salmista... "Ven Bendito de mi Padre" te repetirá el Nazareno y tu certeza de AMOR será regocijo total por un Dios infinitamente tierno que traspasará tu profunda mirada y te acurrucará en su regazo. Anda Arroyo, disfruta de lo que tan bien conoces porque lo practicaste: el AMOR, anda y siéntete libre, bromea y tómale el pelo a tus amigas Teresa y Teresita, que tienes mucho que hacer en el cielo... haciendo el bien en la tierra. 
De nosotros, los 4ever, y me imagino Isamis, ocds y demás... no te preocupes, estaremos atentos y pro-activos como nos quieres, esto es de Dios y si "Él está con nosotros ¿quién contra nosotros?" Descansa trotamundos que el cielo necesita de tus ocurrencias y nosotros queremos llevarte dentro y desde allí volvernos a abrazar.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Con Jesús uno se sentía bien siempre...


Soy el Hno. Pau Fornells Sala, Marista, y tengo 57 años. Actualmente estoy viviendo en Popayán (Colombia), pero soy natural de Celrà (Girona-España). Viví 14 años en Ecuador.

Conocí al P. Jesús en enero de 1998, cuando visité a mis hermanos maristas que acababan de instalarse en el Equipo Misionero Indígena del Km. 20 de la vía de Lago Agrio a Quito. En aquel momento, me sorprendió su jovialidad, cercanía y la alegría con que nos saludaba.

En mayo del 2000, fui destinado a trabajar en la Pastoral Indígena de Sucumbíos, donde permanecí hasta noviembre de 2005. Por tanto, tuve oportunidad de conocer muy de cerca la rica personalidad de Jesús. Nos encontrábamos todos los meses en los encuentros de los EPIS (Equipos de Pastoral Indígena de Isamis), también en otros encuentros de Isamis y la casa del EPI Centro, donde residían los Carmelitas de la Pastoral Indígena, era como nuestra casa, donde pernoctábamos muchas veces. También tuve la suerte de poder acompañar a Jesús en algunas entradas a las comunas shuar y kichwa.

Con Jesús uno se sentía bien siempre. Era muy alegre y continuamente te hacía sonreír con sus comentarios. Te contaba cantidad de historias de su vida, especialmente las relativas a su vida en Sucumbíos, el desarrollo de Isamis, sus vivencias en las comunidades indígenas, etc. A todos los misioneros nos gustaba entrar con Jesús a las comunidades. Creo que, sobre todo, porque su presencia nos inspiraba una gran seguridad en lo que íbamos a hacer. Jesús era un gran conversador y eso hacía que todo el mundo estuviera pendiente de lo que decía. Recuerdo que, especialmente, los niños eran muy sensibles a su presencia. Alguna vez yo le dije, riéndome de él, “Jesús, creo que te equivocaste de vocación, pues tendrías mucho éxito como hermano marista”. Se rió, agradeciéndome el halago, pero me dijo que se sentía muy feliz como carmelita y como sacerdote.

Si tuviera que escoger una frase de Jesús, escogería la que solía repetirnos con frecuencia cuando nos encontrábamos por esos caminos de Sucumbíos. “¡Que te atropelle la felicidad!”. Eso era lo que él irradiaba y eso era lo que trataba de transmitir a todos con palabras o sin palabras.

Yo estudié mi licenciatura en el Teresianum de Roma; por eso, me encantaba oírle hablar con tanto cariño de la congregación y especialmente de sus santos y santas. El me ayudó a descubrir más a San Juan de la Cruz y también a Santa Teresa, Santa Teresita, Edith Stein, etc. Jesús acompañó durante 5 años mi dirección espiritual y era mi confesor habitual. Fue una bendición de Dios para mí. Siempre sabía encontrar tiempo. Siempre sabía atinar en la ayuda precisa para calmar mi corazón atribulado o para levantarlo hacia cumbres de entrega, generosidad y alegría.

Solíamos hablar mucho de la Iglesia, de la Vida Consagrada, de Isamis, de los equipos misioneros... del presente y también de los sueños del futuro. Él entendía y animaba muy bien nuestra vocación exclusiva de hermanos en la Iglesia, cosa no muy frecuente en la Iglesia actual, y me decía que teníamos un aporte muy bonito que hacer, sobre todo desde nuestro modelo de fraternidad y no tanto por nuestra eficiencia educativa. De eso, hablábamos mucho.

Cuando fue destinado a Quito como Delegado de los Carmelitas en Ecuador, yo seguí viéndome con él para seguir mi dirección espiritual. Le encontraba a faltar, pero nuestros encuentros siempre volvieron a ser muy cálidos y productivos. Era una fiesta ir a su comunidad, ya fuera en Santa Teresita o en El Inca.

Jesús quería entrañablemente a sus hermanos y se preocupaba mucho por ellos. Podían discrepar en asuntos particulares de Isamis o de Iglesia, en general, pero uno notaba cómo los quería y se preocupaba de cada uno. Recuerdo mucho cómo sufrió cuando uno de sus hermanos, gran amigo suyo, se retiró de la congregación. Me dijo que había hecho lo imposible para animarle a seguir y cuánto le dolía la separación, pero que parecía que los caminos del Señor eran otros y los aceptaba. Nunca le oí una mala palabra contra nadie de sus hermanos; todo lo contrario, los defendía siempre aunque no comulgaran con sus ideas o su manera de concebir y hacer Iglesia. Era un gran conciliador.

Sufrió muchísimo, como todos, la situación producida en Isamis por las decisiones del Nuncio y del Vaticano. Pero nunca se le fue una palabra de más, aun luchando contra esas decisiones y manifestando su discordancia. Amaba extraordinaria-mente la Iglesia y eso le hacía sufrir mucho más.

¡Y cómo amaba la vida contemplativa! Doy fe de ello. Jesús era un contemplativo en la acción. No podía ser de otra manera. ¿De dónde salían sino esas palabras que nos llegaban al corazón, especialmente en la dirección espiritual?

Doy gracias a Dios, a su querida familia de carne y sangre, a la congregación carmelitana por la persona del P. Jesús María Arroyo: un regalo para muchísima gente, creyente y no creyente; un hombre de Dios enraizado en la vida, en la política, en lo concreto, con palabras especiales para cada uno (una) que se encontraba por la vida.

Descansa en paz, Jesús. Sabemos que vives para siempre y sigues caminando entre nosotros como la luz que siempre fuiste y la alegría de nuestro caminar. Ahora mismo me viene la frase de Jesús: “Venid a mí todos los cansados y agobiados, y yo os aliviaré”. Así fue Jesús para mí y para muchísimos que compartieron con él y que así me lo transmitieron.


Hno. Pau Fornells Sala, FMS

martes, 7 de agosto de 2012

Su partida ensombrece mi alma.

 
Ciertamente hablar sobre el Hermano, el Amigo, el Líder, el pana, el parcero, el más cercano entre los cercanos que se nos adelantó a la vida luminosa, me resulta complicado, difícil, doloroso, triste. El día de su viaje a España, nos despedimos para volver a vernos. Que misterio. Eso sí, nos reímos hasta ese día, frente a Santa Teresita, en Quito, tomándonos el consabido tinto, expreso claro está, fuerte como fuerte es nuestro Jesús Arroyo, el luchador, el emprendedor, el soñador, el travieso, el integro, el noble, el solidario, el misionero, el leal, …..

Cuando el Vini me comentó que está en proceso publicar un libro sobre el paso del Jesús por nuestra tierra, me emocioné mucho. Es lo menos que podemos hacer para que los que nos sigan en este camino de amor hacía los Hermanos pobres, donde estos se encuentren. Es necesario dejar su testimonio de este descomplicado Hermano Carmelita que con Amor y Sabiduría, marcó distancia de la iglesia oficial sobre la valoración de ese oprobioso régimen económico en que vive la jerarquía romana. Jesús vivió siempre lo social, esa doctrina que surgió a partir del Concilio Vaticano II. Le marcó dentro de lo religioso, la ética, viviendo intensamente como nuestros Hermanos Shuaras y Ashuaras, los kichuas, los secoyas, los pobres de Sucumbíos y del país. Ahí caminábamos por la Lucha de los Pobres, la Bota, el Comité del Pueblo, en fin, muchos rincones de Quito, llevando la Palabra del Dios de los Pobres.     

Era en lo que con Jesús el compromiso compartido. Si habían circunstancias cambiantes (como de hecho los hay: los fatídicos defensores de los heraldos paramilitares que están en la Conferencia Episcopal y la nunciatura), nos acompañábamos con religiosos y seglares comprometidos para no quedarnos solos ya que nos tocaba vivir nosotros antes que nadie lo que es la lealtad para con la opción de los pobres. Esta es una virtud que el Jesús nos desarrolló en nuestra conciencia. Sin duda alguna, era una persona indudablemente más evolucionada. Un Maestro!! 
 
Sentía tener una obligación para con los demás. Defendía inteligentemente en lo que creía, en lo que creemos. Lograba llevar la amistad a una etapa cada vez más profunda. En él no existía lo superficial, lo liviano (ni las colas light le gustaban) Todo lo asumía con profundo respeto, seriamente, sin ambages. Todo compromiso lo asumía con alegría, con entusiasmo, con profundidad. Era notable!!

¿Cuál era la llave de su éxito en sus emprendimientos?: la LEALTAD. Valor nada fácil de encontrar, pero en el Jesús era un don que nuestro Dios le concedió. Nunca abandonó a los abandonados, a los pobres. Era su razón de vida. Todos confiábamos en él. Lo amábamos y lo disfrutábamos. La lealtad siempre fue mutua. Es eso lo que nos permitió desarrollar una amistad profunda y sencilla. La LEALTAD.  (Así mismo para la mujer amada) La lealtad es amor bondadoso en acción. La lealtad es potenciada por la energía que viene hacia nuestro cuerpo al cuidar nuestras actitudes y pensamientos. La lealtad desarrolla nuestra alma en conciencia, transformándonos en la creación más hermosa posible de un ser humano. Eso y más, mucho más, era nuestro buen Hermano Jesús, responsable, honesto, respetuoso y demás virtudes que surgen de lo profundo, de lo cotidiano.

Su partida ensombrece mi alma.

Bernardo Moscoso

lunes, 6 de agosto de 2012

Gracias, querido Jesús Arroyo [Tony el Suizo]

Indonesia, 01. Julio 2012

Aquí en la lejana Asia me he enterado hoy de la despedida de nuestro querido hermano Jesús. No esla primera vez que Jesús y yo nos despedimos, y ojalá por ello sea un poco menos doloroso.

Mi nombre es Toni el Suizo, y soy un puentero de los pobres. Comencé mi largo camino en Lago Agrio, después del terremoto en 1987, a la edad de 19 años.

Hoy, 25 años más tarde existen ya 570 puentes colgantes para un millón y medio de campesinos pobres y valientes. Son campesinos musulmanes aquí en Indonesia, budistas en Birmania, Camboya y Laos, y cristianos en Ecuador y América Latina. Pero el amor es el mismo, y el sacrificio también.

Este servicio tuvo un buen comienzo gracias al ejemplo de amor y sacrificio que me dieron allá en Lago Agrio este mismo Jesús Arroyo, el Obispo Gonzalo, y los hermanos y las hermanas de la Misión.

Comenzaron por darme posada, alimento, amistad y música. Y cuando enfermo de la malaria - no una vez sino dos - fueron ellos quienes me pusieron de pie de nuevo.

Fueron ellos quienes en su internado y en su colegio educaron a mi fiel colega soldador Walter Yánez. En 1992, al salir de Lago Agrio hacia el resto del Ecuador, escuchamos en la radio de nuestro viejo camioncito las siguientes palabras de Jesús, al micrófono de su querida Radio Sucumbíos.  Palabras que me han acompañado ya 20 años. Hasta aquí, en las afueras de Jakarta en Indonesia.
Gracias de todo corazón, querido hermano y amigo Jesús!

Tony

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Despedida Lago Agrio 1992 Tony El Suizo
[AUDIO]

lunes, 30 de julio de 2012

SOÑÉ QUE TÚ ME LLEVABAS



Soñé que Tú me llevabas
por una blanca vereda
en medio del campo verde
hacia el azul de la sierra
hacia los montes azules
una mañana serena.

Sentí Tu mano en la mía
Tu mano de compañero
Tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva
como una campana virgen
de un alba de primavera
Eran Tu Voz y tu Mano
ensueños tan verdaderos

¡Y  la esperanza quién sabe
lo que se trae la tierra!

Soñé que Tú me llevabas
Amancio Prada

               
La experiencia de Resucitado de Jesús Arroyo está sintiéndose como el eco suave que escuchara Elías en medio de la persecución y la nada. Hemos soñado que Dios mismo nos lleva como la voz de una niña a nuestro oído. Nada ni nadie nos podrá quitar esta sencilla certeza. Por eso también decimos: ¿la esperanza? ¡Quién sabe lo que se trae la tierra! Por ahora, nos fortalecemos y resistimos en la cotidiana vida. Por ahora, cargamos con el sufrimiento de tantas ausencias. Por ahora, nos solidarizamos con toda persona capaz de lágrimas. Y seguimos soñando que Tú nos llevas.

viernes, 27 de julio de 2012

Viví lleno de alegría y sintiéndome acogido como en casa propia

Carta de pedido de Nacionalidad Ecuatoriana, programada para ser presentada a su retorno de España.



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Fecha: 13 de junio de 2012
Carmelitas Descalzos
Comunidad de Santa Teresita
9 de octubre de  470
Apartado 17 – 03 – 714
QUITO = Ecuador =


Ec. Rafael Correa Delgado
Presidente Constitucional del Ecuador

De mi consideración:

Por medio de la presente quiero hacerle llegar mis mejores deseos de éxito en la gestión que viene realizando como primer mandatario de esa querida nación.  Todo lo que pueda hacer por el bien de ese pueblo al que siento mi pueblo y de ese país al que siento mi país cuenta con mi oración y estímulo, precisamente porque lo siento como algo propio.

Soy un religioso carmelita que llegué al Ecuador el año 1981 cuando acababa de cumplir veintiséis años.  Venía destinado a la entonces Prefectura de San Miguel de Sucumbíos en la actual provincia de Sucumbíos, entonces provincia de Napo.

Lleno de ilusiones trabajé hasta el año de 1986 en la zona de la vía a Colombia y las comunidades campesinas aledañas a La Agrio.  Viví lleno de alegría y sintiéndome acogido como en casa propia entre campesinos y campesinas de las vías a Colombia, Coca y Tarapoa.  Acompañar la vida de las familias que acababan de llegar de toda parte del país en busca de mejores días y sueños  inalcanzables fue mi tarea fundamental.  Acompañarles en las gestiones ante el IERAC, motivar la organización, animar a la legítima defensa de su derecho a tener un pedazo de tierra fueron tareas que hundían sus raíces en su profunda fe en Cristo que se unían en la mía.  Fue un verdadero regalo del Dios de la vida poder vivir junta a ellos estos años.

El año de 1986 pasé a ser párroco de la única iglesia que había en lago Agrio, donde estuve hasta el año 1994.  La vida de los barrios, la formación de sus comunidades cristianas y el alentar la organización barrial ocuparon mis desvelos.  En Lago Agrio me encontró el terremoto del año 198 y tuve la dicha de trabajar arduamente por una población que se sentía desvalida por el aislamiento que el terremoto produjo.  Por ser párroco formaba parte de la junta de Defensa, que al lado de las autoridades y presididos por el militar de más alto rango pretendimos paliar el sufrimiento y la angustia de quienes  más sufrían por lo que había sucedido.  Allí tuve la alegría de acoger a un joven venido espontáneamente de Suiza, de nombre Toni, con quien mantengo todavía una entrañable amistad y que tanto ha hecho por nuestro país y otros muchos.
También debido al cargo de párroco y en aquellos difíciles momentos del Gobierno de León Febres Cordero fui elegido presidente del naciente Comité de Derechos Humanos del Nororiente (CDHNO) que con el apoyo de personas más profesionales fue creciendo y ofreciendo  resistencia a los desmanes que constituían el pan de cada día en una tierra que era considerada tierra de nadie y donde lo importante no eran las personas sino el petróleo que aportaba a la economía del país.

Del año 1990 al 1994 tuve la dicha además de poner en marcha uno de los proyectos más emblemáticos de la Iglesia de Sucumbíos: la Radio Sucumbíos.  Con este medio pudimos soñar que era posible sacar a esta provincia y a la provincia de Orellana, todavía no creada, del aislamiento al que se les tenía relegadas.  Pudimos construir una verdadera escuela de comunicadores de la mano de entidades como CORAPE y ALER, que nos abrieron al mirada al ámbito nacional y latinoamericano.  Logramos integrar a una provincia que todavía no tenía adecuadas vías y escasa cultura de integración por estar formada por pobladores venidos de todas las provincias del país.  Soñamos con un medio de comunicación que aportase a la provincia y por eso mismo el pueblo le puso el nombre con el que la identifica hasta el día de hoy: Radio Sucumbíos.

El año 1994 salí a estudiar tres años y al regreso me fue concedido el privilegio de trabajar con las nacionalidades indígenas que habitan en esta provincia, de manera muy particular con la población shuar emigrada desde Morona Santiago y Zamora Chinchipe y la población kichwa (runa), venida anteriormente del alto Napo.  Además de acompañar a las comunidades cristianas y a sus servidores, tuve la oportunidad de trabajar en el crecimiento del Centro Cultural Indígena P. Ramón López, llamado así en memoria de un Carmelita asesinado el año 1969 en Puerto Libre por defender a la comunidad cofán que allá vivía, actual comuna Sinango’e.  En estos mismos años apoyamos el nacimiento de la Federación Shuar de Sucumbíos con la intención de que la población shuar de la provincia se fuese articulando y apoyando mutuamente en contacto con la Federación Shuar de Macas.

Después de seis años en la ciudad de Quito por responsabilidades de la Orden a la que pertenezco, volví a Sucumbíos para trabajar en uno de los proyectos más ambicionados por los Carmelitas de esa provincia: el Centro de Espiritualidad Monte Carmelo.  Con él queríamos  ofrecer un espacio de reflexión, orientación y cultivo de valores a la población de una provincia siempre asediada por problemas complejos que usted conoce muy bien.  Ese proyecto que sigue llevando adelante por las hermanas de la Compañía de Santa Teresa fue el lugar en el que cerré mi estadía en Sucumbíos por problemas que también son de su conocimiento.

Todo lo vivido ha sido un regalo del Dios de la Vida y es por eso que le solicito de la manera más comedida a su persona, se digne extender el decreto ejecutivo correspondiente para que se me conceda la nacionalidad ecuatoriana por SERVICIOS RELEVANTES prestados.  Eso hará posible mi deseo de contar con la nacionalidad ecuatoriana y sentirme más unido a ese pueblo y a ese país que usted hoy preside.

En espera de una acogida favorable a i ruego, me suscribo de usted atentamente:


____________________________________________
Fr. Jesús M. Arroyo

lunes, 23 de julio de 2012

CARTA DE SOLIDARIDAD DE LAS CEBs NACIONAL


Quito, 21 de Julio de 2012

A los hermanos y hermanas de ISAMIS;

Los Coordinadores de las Comunidades Eclesiales de Base, reunidos en Quito a nombre de todas las comunidades tenemos a bien hacer llegar nuestra más sentida nota de pesar por haber llamado a la presencia de nuestro Dios al P. Jesús Arroyo; que sirvió durante 41 años en este rincón patrio de San Miguel de Sucumbíos, de igual manera a los  hermanos de la comunidad de Carmelitas descalzos.

Su espíritu y su ministerio continúan presente fortaleciendo el caminar de la iglesia liberadora, por la que tanto luchó y dio testimonio de su fidelidad inquebrantable al evangelio.

“Entonces Jesús dijo: ha llegado la hora de que sea glorificado el  Hijo del hombre, en verdad les digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda solo, pero si muere  da mucho fruto” Jn 12, 23-24

Abrazamos y animamos a ISAMIS  a continuar en el caminar, como nos han ido dando testimonio, de esta iglesia que tanto amó y defendió  nuestro querido pastor y hermano Jesús Arroyo.

Fraternalmente,

COMUNIDADES  ECLESIALES DE BASE – CEBs, DEL ECUADOR


En lo más pequeño se encuentra la satisfacción más grande

 Quisiera compartir con Ustedes alguna fotos de la grandeza de nuestro gran amigo y maestro, Jesús Arroyo. Gracias por enseñarnos que en lo más pequeño se encuentra la satisfacción más grande!
Gaby Cevallos - JUCAE





lunes, 16 de julio de 2012

Entrevistas al P. Jesús Arroyo

BUEN DÍA HNOS. DE LA FAMILIA DEL CARMELO: SOY XIMENA SALAS, MISIONERA LAICA, ECUATORIANA. HACE UN AÑO EMPECÉ A REALIZAR UN TRABAJO DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA CONTRIBUCIÓN DE LAS MUJERES A LA IGLESIA DE SUCUMBÍOS Y COMO YA HABÍA TENIDO REFERENCIAS DEL VALIOSO APORTE DEL P. JESÚS ARROYO A ISAMIS DURANTE MI ESTANCIA ANTERIOR EN ESA IGLESIA; ME ACERQUÉ A ÉL PARA PEDIRLE QUE ME COLABORARA EN EL TRABAJO EN CUESTIÓN. ÉL MUY GNEROSAMENTE, ME BRINDÓ SU TIEMPO DURANTE VARIAS VECES QUE ME ACERQUÉ AL TEMPLO DE STA. TERESITA EN QUITO. ME FACILITÓ TANTO BIBLIOGRAFÍA ESCRITA COMO VARIOS APORTES DE FORMA VERBAL. DE TODO AQUELLO, CUENTO CON DOS ENTREVISTAS GRABADAS EN CASSETTES, LAS CUALES LAS TRANSCRIBÍ PARA TABULARLAS JUNTO CON OTRAS 39 DE OTRAS PERSONAS QUE ENTREVISTÉ PARA MI TRABAJO.

ESAS ENTREVISTAS ME PERMITO ENVIÉRSELAS A UDS. PUES CREO QUE ES UN MATERIAL VALIOSO SOBRE SU PENSAMIENTO REFERENTE AL PROYECTO DE SUCUMBÍOS Y AL TRABAJO DE LAS MUJERES EN ESA IGLESIA Y EN GENERAL EN TODA LA IGLESIA CATÓLICA, LAMENTABLEMENTE EN UN SEGMENTO PEQUEÑO DE LA PRIMERA PARTE, EL CASSETT ESTÁ BORROSO Y ALGUNAS PALABRAS Y FRASES NO SE DISTINGUEN, POR ESO LO PONGO EN PUNTOS SUSPENSIVOS.

EN TODAS LAS ENTREVISTAS QUE  REALICÉ AL P. JESÚS, PUDE VISLUMBRAR UNA MENTE LÚCIDA, UNA VISIÓN GLOBAL Y CLARA DE LO QUE ERA ISAMIS, PUDE DARME CUENTA DE QUE ERA UN APASIONADO DE SUCUMBÍOS, PUES LE ERA AGRADABLE HABLAR DE TODO LO REFERENTE A ESA IGLESIA. CONSIDERO QUE FUE UN GRAN APORTE A MI TRABAJO, AUNQUE ÉL ME PIDIÓ QUE EN LO POSIBLE NO HICIERA CONSTAR SU NOMBRE, DADAS LAS CIRCUNSTANCIAS. ANTES DE SU VIAJE A ESPAÑA LE DEJÉ TODO EL MATERIAL QUE ME PRESTÓ Y JUNTO A ELLO UN EJEMPLAR DE MI TESIS, QUE NO SÉ SI ALCANZÓ A LEERLA. ESPERO QUE LES SIRVA EL ARCHIVO QUE ADJUNTO. EL MATERIAL GRABADO CUANDO NECESITEN ESTÁ A SU DISPOSICIÓN. DOY GRACIAS A DIOS POR LA VIDA DEL P. JESÚS. ATTE.: XIMENA. 

viernes, 13 de julio de 2012

Testimonio sobre el P. Jesús Arroyo

Soy el Hno. Walter Eras López de la Congregación de los Hermanos Maristas.

Conocí al P. Jesús Arroyo desde Mayo de 1999, al formar parte del equipo Misionero EPI Aguarico, ubicado en el Km 20 de la vía a Quito. El vivía en el Epi Centro. (EPI Equipo de Pastoral Indígena)

El P. Jesús Arroyo era una persona sencilla, cercana, muy alegre, muy jovial, era el que ponía la alegría en los diferentes encuentros  comunitarios que teníamos. El P. Jesús tenía una fe y confianza en Dios muy profunda. Se le veía muy feliz viviendo su vocación. Siempre repetía el dicho “que les atropelle la felicidad”. Siempre fue un buen Pastor y este don fue reconocido al integrar  la terna para la designación de nuevo Obispo de Sucumbíos en reemplazo de Mons. Gonzalo.

Defendía a capa y espada los momentos comunitarios. En cierta ocasión en una reunión de los equipos misioneros de la pastoral indígena, estábamos discutiendo la conveniencia de reunirnos cada dos meses en vez de mensualmente, el P. Jesús intervino y nos dio un sermón de vida comunitaria y de equipo, decía que no es posible formar un equipo de pastoral indígena si no teníamos reuniones más frecuentes  y nos alejaríamos de uno de los objetivos de ISAMIS la formación de la iglesia comunidad. No se puede hablar de comunidad si sus miembros  no se reúnen para dialogar, orar  y reflexionar juntos.

El P. Jesús vivía de manera muy sencilla, con lo mínimo necesario y muy cercano a la gente.  Cuando alguien llegaba a la comunidad del EPI Centro siempre era acogido  con amabilidad, invitando a servirse un café o cualquier bebida refrescante.

El P. Jesús se preocupó por crear material para la catequesis de las comunidades indígenas, adaptando los textos a la realidad de las etnias con las cuales trabajó (kichwas y Shuars). También se preocupó por ayudar a las comunidades indígenas en el desarrollo social y de salud para lo cual conseguía fondos para ayudar a solventar los problemas más apremiantes de las comunidades.

El P. Jesús era una persona muy ordenada y cuidadosa, le gustaba hacer las cosas bien y le gustaba que toda actividad que realizara la pastoral indígena quedara registrada y documentada, de manera que si alguien nuevo se integraba al trabajo pastoral no tenga que empezar de cero sino que al leer el trabajo realizado continuara el trabajo hecho por su predecesor.

El P. Jesús caminó miles de kilómetros  para llevar el mensaje de Jesús a las comunidades, pues a la mayoría de comunidades que él visitaba no entraban vehículos ni se podía ir por canoa, había que entrar caminando y consciente de esta realidad  ayudó a algunas comunidades a empalizar los caminos en medio de la selva.

Recuerdo que en Julio del 99  consiguió  una ayuda para construir un camino entablado de 1000 metros sobre un pantano en la comunidad shuar de Taikiua. En la ejecución del proyecto estuvo trabajando codo a codo con la comunidad y  los 6 voluntarios españoles de los Hermanos de la Sagrada Familia que auspiciaban el proyecto.

En fin el P. Jesús Arroyo me deja un recuerdo y un testimonio de vida muy grande que me gustaría imitar con la gracia de Dios.
Nueva Loja, 12 de julio de 2012
Hno. Walter Eras López

miércoles, 11 de julio de 2012

Conocí al Padre Jesús Arroyo cuando trabajaba en la Misión de Sucumbíos

Me llamó la tención su actitud cercana, su fraternidad, su sencillez. Llegaba a la gente de forma amable y con lenguaje sencillo. Era apreciado de todo el mundo especialmente de los más pobres. Su sentido del humor y su respeto por los demás le ganó el aprecio de sus compañeros. responsable, estudioso y muy carmelita en su vida. Misericordioso.

Con mucho gusto les envío esta síntesis del recuerdo que me dejó este sacerdote extraordinario, espero conocer el libro que saquen. Hna. Eva Julia Sastoque P- CM